Paisajes Pintados. Laberinto


El modo en que los niños y niñas observan y se relacionan con su entorno fue el primer indicador de trabajo.

La perspectiva constructiva que elegí fija la mirada en desarrollar un lenguaje estético y un proceso de pensamiento que a partir de la repetición del módulo diseñado, y la secuencia que arma y el entramado de colores, se funda en el contexto donde se instala, copiando el paisaje del parque.

La dinámica de recorrido convierte a cada sujeto en protagonista del tramo transitado y al espacio como ámbito complejo comunicativo, estético y habitable.

Cada paso promoverá un recorrido como escena posibilitando descubrir el otro lado.

Con esta concepción espacial los niños, niñas adolescentes y adultos podrán apropiarse de un escenario de posibilidades mediante una trama de reglas, que despiertan las emociones de sus propias vivencias y del encuentro con los otros. Un recorrido donde se juega y construye un sistema efímero de relaciones entre naturaleza y la vida que vive un tiempo libre que se convierte ante la modificación que cada acción personal genera.

El planteo arquitectónico de módulos trasparentes (vidrio ploteado de 200 cm x 120 cm) que se repiten, combinan y cambian de color, incluye a los otros que juegan o miran, el paisaje y la luz dando tonalidades al recorrido, que se proyecta impregnando las terrazas exteriores de otras geometrías.

Inés Raiteri. 2016



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