13b Resistencia


Si hay algo que está en Resistencia es 13b. Venimos de mostrar en el Centro Cultural Recoleta y el Museo Bonaerense de La Plata. Y ahora estamos aquí, en la provincia del Chaco. Mostrar en Resistencia es un acontecimiento. Cada maniobra de 13b requiere una gran disciplina, una gran atención y una gran delicadeza. Decididamente, estos movimientos hacen un camino tanto en geografía como en arte. 13b va modificándose resistentemente.

Éstos son los artistas: José Rosenblatt hace escultura en pintura. Encastra brillos metálicos y los coloca sobre un telón escenográfico. Da la impresión de que lo que arma Rosenblatt no es posible desarmar. Paula Toto Blake recubre. Selecciona objetos y palabras para convertirlas en armas. Armas cotidianas evidenciadas por estar recubiertas, como "brotadas" en defensa propia. Inés Raiteri quita hasta el paroxismo. Profundiza el vacío al dejar elementos mínimos. Esos elementos son testigos de teclados o arquitecturas, o vestigios ordenados que refieren a una escritura secreta. Diego Figueroa afirma. Y maximiza el espacio de la pintura que corresponde, convencionalmente, a la firma para construir la carencia, la ausencia del elemento que se firma. Pero que todos sabemos cuál es. Yiyú Finke edita fragmentos. Reúne escombros de discursos pictóricos, necesariamente vitales, en movimiento, que levitan sobre un fondo virgen.

Mirtha Bermegui fantasea. Toma el ideario pornográfico convencional y al agregarle humor la pornografía sonríe con una especie de complicidad de historieta. Dufva Nielsen reduce culos, es un jíbaro que elige otra parte del cuerpo. Y trabaja con la fotografía, la tela y el acrílico para generar una especie de multitud tranquila. Mariana López pinta. Pinta como conteniendo realidades y sus puntos de vista, pinta como una reunión de miradas que se acercan y , al mismo tiempo sucede algo más, es como si la pintura es la que se acerca al espectador. Ariel Etchegoyen tiene una gran caja de herramientas visuales que despliega. Como si manejara puzzles limitados, de colección. Genera la idea necesaria para que se intuya que faltan piezas. Gabriela Fernández especifica, toma los agentes sociales y vehiculiza la imagen por medio de los objetos que se integran a la masa media política cotidiana.

Y Verónica Virasoro ¿hace teatro de dedos, mímica, habla el lenguaje de los sordos, te pone el dedo, insulta, te toca, te mima?, ¿o pinta desde detrás de la tela, como si la imagen que muestra es la mínima punta del iceberg?


Yiyu Finke
Septiembre 2002



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